Cuando se va a tejer en círculo o en forma de espiral, hacer primero, en todos los casos, una cadeneta de base de una cantidad determinada de puntos. El número de puntos de la cadeneta depende de que se quiera o no que quede un agujerito en medio del trabajo. Una vez hecha la sucesión de cadenetas, introducir la aguja en el primer punto de la cadena y tejer un ounto bajo para cerrar la cadeneta. Este circulito constituye la primera hilera del crochet en círculo o en espiral. Sobre esta hilera puede ahora seguir tejiéndose con alguno de los puntos básicos aprendidos.
Si se va a tejer en espiral simple, no es necesario hacer ningún punto de elevación para la hilera siguiente. Introducir la aguja en la segunda cadeneta, luego en la tercera, y así sucesivamente hasta que se tenga una hilera completa. Para mantener bien plana la labor, habrá que hacer algunos aumentos en esta hilera, ya que de lo contrario, en lugar de obtener una superficie plana se obtendrá un tubo. Antes de empezar a tejer sobre el redondelito base, es conveniente contar el número de puntos para ir calculando cuántos puntos deben aumentarse. Estos aumentos no ofrecen ninguna dificultad: en lugar de hacer un punto, simplemente se harán dos en el mismo punto de la hilera inferior.
Cada tanto, es conveniente apoyar el tejido sobre la mesa para verificar que vaya quedando plano. Así se sigue tejiendo la hilera circular hasta que se llega nuevamente al principio. Para distinguirlo con facilidad puede marcarse el primer punto con un hilo de otro color (también puede ser distinguido porque de él cuelga el extremo del hilo con que se ha empezado). En lugar de unir el último punto con el primero de la hilera, y hacer luego una elevación para la próxima hilera, seguir tejiendo como si no se tratara de una nueva hilera.
También en esta nueva hilera deberán hacerse los aumentos necesarios para que el tejido no forme globo. Hay que tener en cuenta que si se van a tejer varetas o varetas múltiples, habrá que hacer mayor cantidad de aumentos que cuando se trabaja con punto bajo o con medio punto, ya que la formación de la circunferencia será mucho mayor. Es imposible indicar la cantidad exacta de aumentos que debe hacerse en cada hilera, pues esto depende, sobre todo, de la altura del punto uti lizado, y varía en cada labor.
Antes de empezar la tarea es aconsejable tejer algunas muestras para ir perfeccionando el círculo. Los aumentos no deben hacerse siempre en el mismo lugar, superpuestos, pues si así se hiciera, en lugar de un círculo se obtendría una forma poligonal.
El crochet en espiral -para el que no se hacen elevaciones al empezar una nueva hilera- es la forma más simple de tejer círculos, ya sea que se desee hacer un círculo plano o un tubo. La forma tubular se obtiene cuando no se hacen aumentos; es decir, se sigue tejiendo en espiral sobre el mismo número de puntos. Si se prefiere hacer primero una espiral plana y pasar gradualmente a la forma tubular, se aumentará en cada hilera menor cantidad de puntos hasta dejar de aumentar, con lo cual se forma el tubo.
Las mayores dificultades en el crochet en espiral son la terminación y la tejedura sobre molde. Esto también se debe a que cada vez se termina una hilera más arriba que la anterior, contrariamente a lo que sucede cuando se teje en círculos pero cerrando cada hilera y elevando luego para empezar la siguiente. Si la última hilera, por ejemplo, se ha tejido en varetas y se desea hacer la terminación, se procederá de la siguiente manera: hacer una vareta, luego media vareta, después un medio punto, y por último un punto bajo. La hilera, entonces, se hace paulatinamente más baja y termina, por último, en un punto bajo sobre la hilera anterior. Ésta es la solución más lógica para obtener una terminación correcta.
En la tejedura sobre molde se tropieza con la misma dificultad: si se desea, por ejemplo, seguir con otro motivo, en primer lugar debe rematarse la primera espiral y sólo entonces comenzar con el otro motivo, que puede ser unido al anterior mediante tejido o, posteriormente, con puntos de costura.
También al cambiar de color se apreciará que el cambio no puede hacerse en una hilera nueva, sino que hay que empalmarlo en el medio de la espiral, con lo que se produce una clara separación entre los colores.
Otro tipo de crochet en espiral consiste en tejer alrededor de un material. Si se desea forrar un cordón, por ejemplo, se procederá de la siguiente manera: se teje una cadeneta alrededor del cordón, se cierra la cadeneta uniendo el último punto con el primero y se siguen teniendo vueltas con el punto deseado. Si el cordón es de color, se pueden dejar partes sin cubrir, con lo que se logra un efecto muy decorativo.
Esta técnica de crochet resulta particularmente apropiada para hacer tapices.
, asi podemos citar la fuente, o la futura remocion de la misma.