Para tejer un cuadrado se presenta un nuevo inconveniente: la labor presentará una mala terminación cuando las elevaciones se hagan en el medio del crochet, pues una elevación siempre presenta una estructura algo distinta de la de un punto común. Por esta circunstancia, cuando se tejen cuadrados debe procurarse que la elevación se realice en la diagonal de la labor, de modo que resulte invisible.
Como es habitual, comenzar con una sucesión de cadenetas, por ejemplo cuatro u ocho; cerrar la cadeneta base haciendo luego la elevación para la primera hilera (esta elevación quedará en la diagonal del cuadrado). Si se va a tejer la hilera con medios puntos, al lado de la elevación habrá que hacer, además, un punto en el mismo punto de abajo. La elevación forma, pues, el medio de los puntos que forman el ángulo.
Si se prefiere seguir tejiendo con varetas, hacer cinco puntos en un mismo punto de la hilera anterior. Luego hacer un punto en un punto de la hilera inferior, y formar nuevamente un ángulo haciendo más puntos en un punto de la hilera anterior. Nuevamente un punto simple, un punto ángulo con mayor cantidad de puntos en el mismo punto, otra vez un punto simple y luego hacer un punto en el mismo agujero de la elevación. Cerrar la hilera con un punto bajo. Puede volver a hacerse la elevación para la hilera siguiente y proseguir el tejido. Haciendo siempre esta elevación en la diagonal, el pasaje de una hilera a otra quedará invisible, y si se hacen los aumentos en los ángulos de la labor, ésta queda plana y su contorno tiene suficientes puntos.
El tejido de cuadrados también ofrece la posibilidad de formar estructuras abiertas o cerradas, y de cambiar de color durante su realización.
, asi podemos citar la fuente, o la futura remocion de la misma.