Como base puede intentarse una sucesión de cadenetas, aunque también es posible empezar con una hilera de varetas. Esto tiene la ventaja de que la labor gana altura desde el comienzo; además, esa primera vuelta nunca resulta demasiado tirante, lo que en cambio puede suceder si se empieza con una cadeneta. Si a pesar de todo se quiere iniciar con una sucesión de cadenetas, hay que tejerla floja. Si no resulta posible tejer flojo, puede hacerse la hilera base con una aguja más gruesa que la que se usará para el resto del tejido.
Al tejer crochet en hileras se comprobará que, contrariamente a lo que sucedía en el tunecino, habrá que dar vuelta el tejido al terminar cada vuelta y hacer el o los puntos de elevación antes de seguir con la hilera siguiente. Puede empezarse, sobre la hilera base, con una hilera de medios puntos; cuando se llega al final de la hilera se dará vuelta el trabajo y, si se piensa continuar con una hilera de varetas, deben tejerse los tres puntos de elevación.
Sobre la terminación de ambos costados hay que profundizar un poquito, pues una buena terminación es de gran importancia en cualquier labor. Puede afirmarse, como norma, que siempre deben quedar dos puntos a ambos lados del tejido. Esto asegura una mayor firmeza de los bordes, lo que resultará muy conveniente cuando se tengan que unir las distintas piezas tejidas.
Los aumentos y disminuciones se realizan siempre después de estos dos puntos iniciales; es decir, primero se tejen los dos puntos y sólo entonces se hacen las disminuciones o los aumentos. Este recurso evita bordes desparejos, sobre todo en las sisas y el escote, que es donde suelen advertirse con mayor frecuencia estas imperfecciones.
Volviendo ahora a la elevación, ésta se hará siempre sobre el primero de esos dos puntos laterales. Como ya se ha dicho, para un medio punto deben elevarse dos cadenetas; para media vareta, dos o tres cadenetas (esto depende de la mano que se tenga para tejer); para una vareta, tres cadenetas; y para una vareta doble, cuatro cadenetas. Al llegar al final de la hilera, terminar nuevamente con los dos puntos laterales, dar vuelta el trabajo, hacer la elevación que corresponda, en el primer punto lateral, hacer el segundo punto lateral y tejer la hilera en el punto elegido.
En el crochet por hileras es importante contar, de cuando en cuando, el número de puntos, pues es muy fácil olvidarse de alguno.
Debe recordarse que al número de cadenetas que se han hecho para la hilera base hay que agregarle la cantidad de cadenetas hechas para la elevación de la primera hilera. Por ejemplo: se tiene una cadeneta base de diez puntos y sobre ella se van a tejer varetas. Empezar el tejido con trece cadenetas e introducir la aguja en la cuarta cadeneta para tejer la primera vareta. La elevación hace las veces de vareta o punto lateral, siendo la primera vareta el segundo punto lateral. Seguir ahora tejiendo las varetas hasta obtener una hilera de diez puntos, ya que la elevación también cuenta como punto. Lo dicho debe tenerse siempre muy en cuenta cuando se teje siguiendo un molde.
Además debe considerarse la "mano" que se tiene para tejer, pues algunas personas tejen siempre apretado, y otras, flojo.
Si se desea, entonces, hacer un tejido de un tamaño determinado, lo más aconsejable es preparar primero una muestra de 10 X 10 cm; luego se cuentan los puntos empleados para la muestra y se procede a hacer el cálculo de puntos para el trabajo que se va a realizar.
, asi podemos citar la fuente, o la futura remocion de la misma.