Vamos, finalmente, a plantearnos una aplicación desusada de la técnica del tejido manual, confeccionando una bonita pantalla con la que iluminar —y sobre todo decorar— un rincón íntimo de la sala de estar o del dormitorio. Partiremos, en este ejercicio, del soporte que nos brindará la armadura metálica, absolutamente convencional, y que podremos adquirir con toda facilidad y a precio módico en cualquier tienda especializada. Sobre su estructura, que habremos de forrar con cordón finio de lana previamente, montaremos después la urdimbre que servirá de apoyo a los motivos del tapiz.
Concluido el trabajo del tapiz, colocaremos la pantalla en un pie que se adapte bien por su forma y colorido, y fijaremos el casquillo en el que lucirá la bombilla. La tenue iluminación, tamizada por el.espeso tejido de lana, producirá en el ambiente un cálido y confortante efecto, originalísimo e incomparable.
Materiales y útiles necesarios: cordones finos de lana de diversos colores, agujas, tijeras, cordelillo también de lana muy fino para la urdimbre y estructura metálica de la pantalla.
Comenzamos el trabajo forrando las varillas metálicas dé la pantalla.
Apretaremos muy bien el cordoncillo, de tal manera que el forro construido no se suelte.
Terminada la tarea del forrado, fijamos en un ángulo inferior la hebra del cordel de la urdimbre.
Enlazando la hebra de cordel en los círculos superior e Inferior, vamos componiendo la urdimbre.
Procuraremos que los hilos de la urdimbre se sitúen a la misma distancia.
De esta manera, vamos componiendo la urdimbre sobre todos los módulos de la armadura.
Enhebramos la aguja con el cordón de lana blanco, y la vamos pasando alternadamente por la urdimbre.
Prosiguiendo lentamente el tejido, y apretando bien todas las vueltas, vamos cubriendo los módulos.
Concluida la urdimbre, dibujamos levemente sobre los hilos los motivos a tapizar.
Tomamos cordones de lana de distintos colores, los agrupamos y pasamos por la urdimbre.
Volvemos a pasar el conjunto de hilos por la urdimbre, para hacer un nudo.
Obsérvese en detalle cómo deben quedar situados los cordones en los hilos de la urdimbre.
Hacemos un nudo, de los denominados «turco», y cortamos los cordones dejando algo de sobrante.
Junto a ese primer nudo, tejemos otros, modificando algo la combinación de los hilos.
Agrupando un grupo de nudos, bien apretados entre si, hemos logrado reproducir el motivo dibujado antes.
Sirviéndonos de las tijeras, igualamos los extremos de los cordones, oon lo que damos por finalizada la tarea.
, asi podemos citar la fuente, o la futura remocion de la misma.