La técnica del tapiz ha perdurado a lo largo de los siglos apoyada en los mismos principios y también en los mismos útiles, ligeramente remodelados y mecanizados. El tejido, y el tapiz, han provocado admiración siempre y han sido emulados como medios de manualidades. Entonces, el arte se convierte en una aproximación artesana.
Precisamente en este caso proponemos la ejecución de un tapiz en miniatura para el que precisaremos escasos elementos. Será suficiente con tener un pequeño bastidor de madera en el que entrelazaremos hilos de diferentes colores. El resultado final, que puede ser enormemente variado, dependerá del diseño del que partamos y de la fidelidad con que lo ejecutemos.
Dispongamos los elementos precisos y pasemos a demostrar nuestras cualidades dentro del arte de los objetos en miniatura.
El primer paso que habremos de seguir consistirá en preparar el pequeño bastidor que confeccionaremos con cuatro tablillas de reducidas dimensiones y sobre él, más adelante, comenzaremos a fijar los hilos de colores buscando la armonía y el contraste de los mismos.
Para realizar un pequeño tapiz en el que busquemos especialmente una combinación de color son precisos muy pocos elementos: madejas de hilos de colores, pequeños listones para construir el bastidor, aguja y tijeras.
Comenzamos rebajando los extremos de los listones y aplicamos en este punto un poco de pegamento para construir este peculiar bastidor. Una vez que el pegamento haya secado y las maderas estén perfectamente unidas, procedemos a situar los hilos verticales sobre los que trabajaremos el tapiz.
Damos vueltas con el hilo realizando una disposición vertical del mismo y cuidando la distancia entre cada punto. Procuraremos que el hilo esté tenso. Finalizaremos esta primera parte cubriendo toda la superficie del bastidor. Será importante que el nudo final resulte seguro para poder tejer luego.
Comenzamos nuestro peculiar tapiz entrelazando un hilo mediante la aguja. En unas ocasiones pasaremos por delante y otras por detrás el hilo elegido. Es básico que el tejido se realice muy tupido para que no queden espacios abiertos que afearían el resultado. Cambiamos de color en virtud del diseño previsto.
Los remates y las uniones los realizaremos por la parte posterior del tapiz con objeto de que el resultado no quede en ningún momento ensuciado. Este es el aspecto que ofrece la parte posterior una vez concluido completamente este pequeño tapiz fácil de realizar por los aficionados a las manuali-dades.
, asi podemos citar la fuente, o la futura remocion de la misma.