Como venimos comprobando, las cualidades de la lana como elemento de manualidad son tan grandes que casi resultaría imposible enumerar la cantidad de trabajos que con este material pueden efectuarse. Una de las formas más sencillas de llevar a cabo pequeñas obras con lana es precisamente la que ofrecemos en esta ocasión. Se trata de la combinación de alambre y lana de vivos colores a partir de un diseño tan sencillo como una libélula o una flor. El resultado, a pesar de poder pecar de cierto ingenuismo, encierra un encanto fuera de dudas. Preparemos los escasos materiales necesarios y dispongámonos a ejecutar este trabajo que resultará satisfactorio y lleno de encanto.
Materiales: madejas de lana de colores vivos, alambre en espiral, alicates de punta y tijeras.
Tomamos el alambre y lo estiramos un poco dándole la forma de ala que tendrá la libélula. Además dejamos un cabo corto para hacer la cabeza.
Formamos ahora otra y aseguramos la forma que estamos dando al alambre sirviéndonos de la lana con la que colorearemos el cuerpo.
Comenzamos ya a confeccionar con lana el cuerpo de la libélula. Con lana iremos envolviendo el alambre tejiendo por los puntos extremos.
Seguimos avanzando en el tejido diagonal hasta que hayamos concluido el diseño completo del ala. Repasaremos por si hubiera alguna imperfección.
Abordamos el revestimiento de la parte que representa el cuerpo de la libélula, cuya ejecución será similar a la empleada para la cabeza.
, asi podemos citar la fuente, o la futura remocion de la misma.