Cualquier motivo que pueda ser fraccionado en zonas de colores concretos y bien diferenciados, es susceptible de ser reproducido con fieltro. Obviamente, resulta mucho más difícil reproducir una obra ajena que desarrollar una creación propia. La obra ajena nos va a obligar a respetar los tamaños, formas y colores con unas exigencias más rígidas. Pero, no nos arredremos por ello, y afrontemos nada menos que la reproducción de un cuadro de este genio de la pintura que se llamó Pablo Picasso. Algunas obras suyas, por la elementalidad de sus trazos y la simpleza aparente de sus colores, se prestan al empeño. Una de estas hemos elegido para el desarrollo de nuestro ejercicio.
Comencemos, como debe ser norma en las manualidades con fieltro, dibujando lo que vamos a reproducir, pero delimitando perfectamente las distintas partes. Luego, seleccionemos los colores correspondientes que mejor se ajusten al original. Lo demás será sencillamente recortar y pegar.
Materiales y útiles necesarios: fieltro de diferentes colores, marco con cristal, lámina que reproduce una obra de Picasso, pegamento, papel cebolla, tijeras, lápiz y rotulador.
Observemos con atención la obra de Pablo Picasso que vamos a reproducir en fieltro, y elijamos los colores a utilizar.
Con la ayuda del lápiz, pasamos el cuadro de Picasso al papel cebolla.
Tenemos ya las distintas zonas que componen el cuadro dibujadas en el papel cebolla. De él extraeremos los patrones.
Con ayuda de las tijeras, vamos recortando las diferentes zonas que componen el cuadro.
Observando siempre el original, montamos los colores de base: el amarillo y el azul de la lejanía.
Procedemos seguidamente a pegar, al fondo de cartón y entre sí, los fieltros cortados.
Todas las manchas del centro del cuadro irán sobre otro fondo, de color marrón.
Sobre el marrón oscuro colocado anteriormente, fijamos otro tono más claro.
Recortamos según los patrones, y colocamos las pequeñas zonas verdes.
Repetimos: hay que observar constantemente el original. Comenzamos la colocación de los blancos.
Fijamos, una vez encajados, los diversos motivos recortados del fieltro blanco.
Añadimos ya los pequeños detalles que faltan para terminar nuestra reproducción.
Tenemos, en este momento del trabajo, reproducido el cuadro de Picasso en fieltro.
Con el lápiz y el rotulador marcamos algunos detalles mínimos que faltan.
El cuadro está ya listo para ser introducido y fijado en el marco.
Finalmente colocamos el cristal del marco y sobre él fijamos la composición de los fieltros.
, asi podemos citar la fuente, o la futura remocion de la misma.