Entre los trabajos que se pueden realizar rápidamente, gracias a las libertades estéticas que permite, se encuentra, como estamos comprobando, el -collage-. Esta fórmula artística tan extendida en la actualidad también se sirve de la tela como elemento principal. Así, podemos limitar los materiales a nuestros deseos estéticos al imprimir en el -collage-. Serán suficientes los elementos a adherir, el soporte y el diseño.
El diseño, como siempre en el mundo del arte, es el contenido más importante de la obra de artesanía. Este puede ser muy realista o absolutamente abstracto, aunque comúnmente, en el campo de las manualidades, se trata de representaciones de tipo ingenuo con cierto aire cubista, en que las formas y las figuras son representadas en manera plana.
Si lo deseamos, podremos incluir más elementos que los distintos retales de que dispongamos. Un buen complemento es el papel, del que existen infinidad de variedades, todas ellas aptas para la inclusión en este tipo de cuadros. Los pequeños detalles que maticen la imagen podrán llevarse a cabo con rotuladores o simplemente con pinceles y colores.
Materiales: telas de diversas calidades y colores, cola blanca, plancha, tijeras, pincel, rotuladores, aguja, hilo y papeles de diferentes texturas. Tomamos la tela de "base y sobre ella iremos fijando las distintas piezas. Alternaremos el tipo de adhesión de los distintos elementos cosiéndolos a la tela de base en ocasiones y, en otras, pegándolos con cola blanca.
Tras la situación de las grandes masas del cuadro, pasaremos a representar los pequeños detalles que completarán nuestro trabajo creativo. Por último, en algunos puntos podremos recurrir a los rotuladores e incluso a los pinceles para matizar perfectamente los rasgos del rostro. Cuando hayamos finalizado por completo la ejecución del «collage» podremos fijar la tela de base a un soporte más firme, como por ejemplo una madera, que permitirá colgarlo en algún punto destacado de la pared.
, asi podemos citar la fuente, o la futura remocion de la misma.