Para la realización de este tema artesano partiremos de elementos ya elaborados: una simple caja de madera, una fotografía antigua, un mecanismo musical y una serie de motivos decorativos que intervendrán en el collage, especialmente flores secas.
En realidad, el tema se compone de tres partes bien diferentes: la decoración de la tapa de la caja, el montaje de la maquinita de música y el coloreado de una fotografía. El ejercicio puede parecer complejo en su planteamiento, pero no lo es. Y el resultado nos satisfará plenamente. Comencemos coloreando una fotografía antigua y sugeridora de tiempos pasados y felices, que inmediatamente pasaremos a la cajita. con la que iniciamos realmente el ejercicio.
Materiales y útiles necesarios: fotografía a colorear, cartulina negra, pinturas para fotografías, rotuladores, pinceles, agua y paleta. Cortamos una cartulina al tamaño de la superficie de la tapa de la caja y marcamos en la fotografía el mismo tamaño.
Cortamos añora la fotografía coloreada por la línea marcada en el paso anterior, al mismo tamaño que la cartulina.
Untamos con cola o pegamento la cartulina para pegar sobre ella la fotografía.
Pegada ya la fotografía, comenzamos a decorar con las cintas de colores. Enmarcamos primero la fotografía entre dos cintas.
Fijamos a continuación otras dos tiras paralelas a las anteriores y de color bien contrastado.
Después comenzamos a pegar las flores secas, distribuyéndolas a nuestro gusto sobre la fotografía.
El resultado será una fotografía muy barroca y de aire romántico, muy atractiva y sugerente.
También con cola o pegamento, adherimos la cartulina con la fotografía sobre la tapa de la caja de música.
Comenzamos coloreando las zonas de color más amplias en la fotografía, sin invadir las otras zonas que exigirán detalle de color,. Procuramos que los contrastes de color no sean muy acusados y abundaremos, por tanto, en tonos muy suaves.
Con el pincel fino damos comienzo ya a colorear las zonas carnosas, en cuello, rostro y brazos.
Pintamos ahora los tonos del fondo, sobre la figura y los detalles relativos al sombrero.
Volvemos a insistir con los tonos del vestido, fijando con más intensidad el color en algunas zonas.
Ahora centramos nuestra atención sobre el cabello. Matizamos algunas diferencias de tonalidad.
Efectuamos, por fin, los últimos retoques en las zonas que lo requieran. Luego pegamos la fotografía a la cartulina.
, asi podemos citar la fuente, o la futura remocion de la misma.