Para nuestro primer ejercicio con arpillera y telas, hemos elegido una creación sumamente simple: la composición de un paisaje elemental imitando un poco el estilo naif, compuesto casi exclusivamente de unos volúmenes que representarán montañas y árboles y una esfera con la que simularemos el astro rey. La gracia estribará en la acertada combinación de los colores de las telas y de las diferentes texturas de las mismas.
Utilizaremos como fondo de la composición una superficie de la arpillera, previamente recortada en forma rectangular; coseremos los distintos elementos del paisaje con hebras de lanas de colores; aumentaremos el relieve de algunos motivos con la aplicación de cola celulósica, y al final enmarcaremos la obra de la manera que juzguemos más adecuada. Habremos obtenido así una pequeña obra de arte, repleta de candor e ingenuidad.
Materiales necesarios: arpillera para base, distintas telas y lanas, aguja para lana y un diseño de formas elementales.
1 Cortamos una superficie de arpillera suficiente, y elegimos las lanas y telas para la composición del paisaje.
2 Tras observar las formas del diseño, vamos recortando de las diferentes telas los elementos del paisaje.
3 Sobre la arpillera, vamos componiendo, agrupando los distintos elementos recortados previamente.
4 Una vez realizada la composición, damos comienzo a la tarea del cosido, con hebras de lanas de colores.
5 Con puntadas espaciadas, y cambiando el color de las hebras, fijamos las piezas a la arpillera.
6 Sobre la esfera del sol, para aumentar su relieve y endurecerla, aplicamos cola celulósica.
7 Cuando se haya secado la cola, nuestra tarea ha concluido. Restará sólo enmarcarla adecuadamente. Así lo liaremos.
, asi podemos citar la fuente, o la futura remocion de la misma.